Vigila precios y webs: que te avise cuando baje
Entrar cada mañana a ver si ese producto ha bajado o si ya han abierto las inscripciones es justo lo que no deberías hacer tú. Se lo pides al chat con el enlace y te avisamos cuando baje o cuando aparezca lo que esperas. Y el aviso no gasta créditos, porque no pasa por la IA.
Hay una tarea que todos hemos hecho alguna vez: entrar cada mañana en la misma página a ver si ese producto ha bajado, si ya han abierto las inscripciones o si por fin hay cita. Es aburrida, se olvida y, cuando por fin pasa, casi siempre te enteras tarde.
Es exactamente el tipo de cosa que no deberías hacer tú. Ahora se lo pides al chat.
Se pide hablando
Pega el enlace en el mensaje y di qué quieres vigilar:
- «Vigila el precio de este producto y avísame si baja de 300 €.»
- «Avísame cuando baje el precio de esto.» Sin precio objetivo, te avisa cada vez que baja.
- «Avísame si cambia esta web.»
- «Avísame cuando en esta página aparezca "inscripciones abiertas".»
Por defecto se comprueba cada 6 horas, pero puedes decir otra cosa: «cada hora», «cada día». Siempre dentro de lo que permite tu plan.
Así se ve una vigilancia por dentro
Doce comprobaciones de un producto inventado, con tu precio en 300 €. Baja despacio: cada paso es una comprobación, y fíjate en cuándo salta el aviso y cuándo no.
Butaca de lectura · tienda.ejemplo.es
Avisos que te llegan
Ha bajado de precio
341 € → 289 € · en el chat y por Telegram
Ha vuelto a bajar de tu precio
318 € → 296 €
Comprobaciones
Día 3 · 18:00Cruza tu precio: 318 € → 296 €. Aviso
Día 3 · 12:00318 € · ha subido
Día 3 · 06:00312 € · ha subido
Día 3 · 00:00287 € · sigue por debajo: no te lo repito
Día 2 · 18:00285 € · sigue por debajo: no te lo repito
Antes de crearla, una comprobación
Antes de dar de alta la vigilancia, se abre la página una vez:
- se comprueba que se puede leer;
- si es de precio, que tiene un precio que se pueda encontrar;
- y si la tienda no deja leerla, te lo decimos en ese momento, en vez de crear una vigilancia que nunca va a avisar.
Y si lo que pides ya se cumple —el producto ya está por debajo de tu precio, el texto ya está en la página—, te avisa en ese momento en vez de quedarse esperando a que vuelva a pasar.
Cuándo avisa, y cuándo no
Un aviso que salta cada seis horas para decirte lo mismo acaba silenciado. Por eso:
- Con precio objetivo, avisa al cruzarlo: cuando pasa de estar por encima a estar por debajo. Si se queda por debajo, no te repite el aviso; si vuelve a subir y a bajar, te avisa otra vez.
- Sin precio objetivo, avisa cada vez que baja.
- Con un texto, avisa cuando aparece, no cada vez que comprueba que sigue ahí.
El aviso dice el precio de antes y el de ahora, y te llega al chat, como notificación y por Telegram si lo tienes conectado.
Por qué no gasta créditos
Cuando una vigilancia mira la página, no pasa por la IA. Busca el precio donde las tiendas lo publican para los buscadores (los datos de la ficha del producto), después en las etiquetas de la página y, si no, en el texto que se ve. Luego compara dos números. Para eso no hace falta un modelo de lenguaje.
Eso tiene dos ventajas. El aviso no te cuesta créditos. Y no hay interpretación posible: un número es mayor o menor que otro, no existe el «me ha parecido que bajaba».
También desde Ajustes
En Ajustes → Tareas tienes lo mismo con un formulario: «Cuando baje el precio de un producto», con su campo para el precio objetivo, y para las webs la opción «solo cuando aparezca este texto». Desde ahí las ves todas, las pausas o las borras, y cambias cada cuánto se comprueban si tu plan lo permite. «Ejecutar ahora» te dice el precio de este momento sin tocar nada.
Tu primera vigilancia, paso a paso
- Copia el enlace de la ficha del producto: la página del producto concreto, no la portada de la tienda ni una búsqueda.
- Pídelo en el chat: «Vigila el precio de [pega aquí el enlace] y avísame si baja de 300 €».
- Mira la respuesta: te confirma que está creada o te dice por qué no se puede (por ejemplo, que la tienda no deja leer la página).
- Olvídate. Cuando cruce tu precio, te llega el aviso con el precio de antes y el de ahora.
Los límites, claros
- Una vigilancia es una automatización y cuenta para las de tu plan: en el gratuito puedes tener una activa, y en Pro y Max, más.
- Algunas tiendas grandes bloquean las visitas automáticas. Lo sabrás al crearla, no a las dos semanas.
- Si el precio solo aparece después de elegir una talla, un color o una fecha, o hay que iniciar sesión para verlo, la vigilancia no lo puede leer. Para eso está TinyFish, que navega como una persona.
- Los precios que cambian según quién mira o qué fecha eliges, como los vuelos o los hoteles, no se pueden vigilar así.
Ideas para empezar
- Ese mueble que esperas a que entre en rebajas.
- Las inscripciones de una carrera popular.
- «Entradas a la venta» en la página de un concierto.
- Una convocatoria que tiene que salir en una web oficial.
- Un producto agotado: «avísame cuando aparezca "Añadir a la cesta"».
Preguntas rápidas
¿Me avisa si sube?
No. Las vigilancias de precio avisan cuando baja: al cruzar tu precio hacia abajo o, si no pusiste ninguno, cada vez que baja.
¿Puedo vigilar cualquier web?
Cualquier página pública que se pueda leer sin iniciar sesión. Para un precio, además, la página tiene que tener un precio que se pueda encontrar; para un texto, vale cualquier página.
¿Gastan créditos?
Las comprobaciones y el aviso, no: no pasan por la IA.
Lo mejor de una vigilancia es que te olvidas de ella hasta el día que importa.
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